2014/12/15

SITUACIONES CONCRETAS I

El día a día de el Departamento de Orientación del Centro no tiene nada de rutinario. Siempre existen demandas nuevas, demandas de progenitores, de profesores, de los propios alumnos e incluso demandas de los empleados del comedor, actividades...

El centro está en continuo cambio y diariamente hay que adaptarse a esos cambios, y a las dificultades que se presentan. Tal y cómo he descrito en el apartado de Casos, son diversos los casos con los que he tenido que trabajar, y a pesar de en un principio he sido una mera observadora, con el paso de los días me he ido implicando en la labor educativa de una manera casi inconsciente, y me he dejado llevar guiada por la necesidad de aportar y ayudar en la medida de lo posible.

Fue en la primera semana, cuando uno de los alumnos con TGD que acude a nosotros semanalmente necesito ayuda de la PT (ya que únicamente quería hablar con ella) y de repente me ví en el aula, con 5 niños de primaria que estaban realizando las actividades de matemáticas de la clase de refuerzo. Al principio me dió la sensación de que no iba a ser capaz, era la primera vez que me encontraba en una situación así, y de repente, sin darme opción a haberme preparado la clase.
Les pedí que me contasen cómo realizaban los ejercicios, que metodología seguían, las pautas... de una manera indirecta, y gracias al impetu que pusieron explicándome todo; primero leemos el problema, copiamos los datos en rojo; subrayamos en el cuaderno qué es lo que se nos pide; formulamos la pregunta; realizamos la operación u operaciones necesarias; subrayamos el resultado en rojo y respondemos a las preguntas en azul. Pude continuar con el resto de ejercicios y ayudar a la PT en ese momento crítico e inesperado. Digamos que esa ha sido mi primera clase cómo psicopedagoga. Todo un reto!!

En esa clase me dí cuenta la importancia de tener unas pautas metodológicas bien estructuradas que favorezcan la comprensión del problema. Ya que varios de ellos no tienen grandes problemas con las matemáticas en sí, sino que tienen dificultades de comprensión lectora que les impide desarrollar los ejercicios correctamente.


X y Z son dos chicos de secundaria que necesitan refuerzo en mate y euskera. Son de la misma clase pero muestran dificultades distintas y niveles de dificultad diferentes. No muestran ningún interés por mejorar y tienen dificultades de atención. Se distraen con cualquier cosa y su comportamiento es bastante infantil, hecho que se refleja en los textos que escriben así como en su comportamiento. Muestran un nivel inferior a sus compañeros y tienen adaptaciones curriculares de niveles distintos. Esto implica varios problemas a la hora de realizar el refuerzo ya que a pesar de venir en el mismo horario requieren de un material distinto, lo que complica un poco la efectividad de la clase. La profesional que se encarga de estos chico está constantemente fabricando material nuevo y adaptado a los dos, para que cada uno en su nivel trabaje pero compartan temas y momentos de trabajo que favorezca el aprendizaje de los dos, creando también un clima mas tranquilo y positivo en el aula.

Teniendo en cuenta esta dificultad, y aprovechando mis practicas ayudo colaborando con el trabajo a realizar de Z, de manera que ambos reciben un trabajo y un seguimiento mas individualizado, finalizando siempre la hora con el trabajo en común de los dos.

Me gusto mucho un día que pasamos el DAT-5 a los alumnos de secundaria. Había olvidado lo que era estar en esa edad, y lo dificil que resulta trabajar con tanta “hormona” junta. Realmente complicado. Ya había estado en dos sesiones con ellos en las que tocaba ver la pelicula “Los chicos del barrio”, y la verdad que dad la dinamica quue era mi actitud habia pasado bastante desapercibida. Pero aquel día no. Aquel día tocaba prueba y eso les causaba nerviosismo a muchos de ellos. Surgían muchas dudas a la hora de responder los items, y junto con el Orientador, uno a uno fuimos resolviendo las dudas y aunque al principio reinó el alboroto, provocado por tanto nerviosismo, poco a poco conseguimos solventar todas las incertidumbres y creamos un clima tranquilo en el que realizar la prueba. Me sentí muy bien realizando esa función de ayuda inmediata. Queda pendiente recoger todos los datos y analizar con ellos los resultados de las pruebas. Estoy segura de que será igualmente interesante.


Otro de los días especiales, y que me provoco un especial nerviosismo fué el día que le pasé a Y la prueba PROLEC-R. Un alumno de 7 años en el que la tutora había observado ciertas dificultades lectoras y que había pedido ayuda al departamento para realizar una valoración. En el caso de que al pasarle la prueba, se determinase alguna dificultad lectora grabe, había que notificarlo al Berritzegune para que pasase a formar parte de las listas que el Gobierno Vasco dispone de los alumnos con nees a los que se les acepta la ayuda profesional en su proceso educativo.
Cierto es que producto de los recortes, estas ayudas se han visto afectadas y los baremos que delimitan que dificultades son “ayudables” y cuales no favorecen, ai entender, la exclusión a aquellos alumnos que a pesar de tener dificultades, “no tienen suficientes” como para recibir la ayuda de las instituciones.


Centrandome en la prueba y en Y, decir que me lleve a casa las instrucciones de la prueba, a pesar de que me las habían explicado. Aún así quería asegurarme de no realizar nada que pudiese enturvar los resultados de Y. Realizamos la prueba, y la grabación en 40 minutos, donde Y siguió mis instrucciones sin ninguna dificultad, salvo las propias de la lectura, que resultaron muy facilménte identificables.

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