Con
el resto de los casos de lo que sí me he dado cuenta es de la
necesidad de tener un material que facilite el aprendizaje en los
casos mas complejos. R es un pequeñajo con sindrome down y que a
pesar de tener unas caracteristicas mas favorables que sus compañeros
en la Fundación, no muestra mucho interés y piensa mas en jugar
que en trabajar.
Por
eso, y de cara a que aumentar su motivación se trabaja con
pictogramas de colores llamativos a los que R responde de manera mas
eficiente. Ese trabajo va a cargo de la profesional, que haciendo
caso a las caracteristicas de R, adaptado.
El
mismo trabajo desempeña con G, un niño de 5 años con retraso
madurativo con el que hemos realizado apoyo dentro y fuera del aula.
Dentro del aula realizamos los ejercios con el dandole la ayuda que
necesita para desarrollarlos pero dejandole tambien espacio para que
se desenvuelva de la manera mas independiente posible con los
compañeros de clase. Fuera del aula los pictogramas tambien juegan
un papel decisivo, siendo una de las tecnicas mas efectivas para
realizar las activiidades de comprension en matematicas y en euskera
sobre todo.
El
primer día que tuve que acompañarle dentro del aula, fue todo un
espectaculo. G, que es un apasionado del teatro y con una vocacion de
actor innata me deleito durante una hora con la mejor obra de la
historia. Al comienzo, repetia mis indicaciones dandome a entender
que comprendia todo lo que yo le decía, y os aseguro que daba la
sensación de que sí, de que lo entendía. Pero no era cierto, mis
tecnicas explicativas no eran tan buenas cómo G me hacía creer.