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En
una primera fase,
realizare un estudio de la situación recopilando la información de
diferentes fuentes.
Antes
que nada nos presentaremos como asesores psicopedagogicos,
explicaremos nuestras funciones y nuestra implicación en el proceso
de cambio. Hay que comenzar realizando unas reuniones con los
docentes. Tendremos que tener en cuenta, la información que
queremos obtener, y ofrecer, para ello realizaremos entrevistas
abiertas con los tutores. Además, de las reuniones oportunas,
observaremos las situaciones de interacción social, como son dentro
del aula y fuera de ella, principalmente en el recreo, comedor,...
Para
analizar de manera colectiva la intervención que llevaremos a cabo,
la concreción del programa de actuaciones que encuadra la labor del
centro.
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En una segunda fase, clarificamos las expectativas mutuas de una manera democrática, dando importancia a las necesidades de todos y a la capacidad para solventarlas. En esta segunda fase, se pretende la colaboración y participación de todos los agentes, proporcionando información y creando un buen clima de confianza que favorezca la comunicación fluida.
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En una tercera fase: El abordaje de la convivencia precisa una actuación global, es decir, medidas proactivas, preventivas y promotoras de buena salud interpersonal y de convivencia positiva y satisfactoria. Por ello contemplaremos nuestra situación desde una triple perspectiva: la primera se refiere a la promoción y enseñanza de la convivencia y se dirige a todo el alumnado; la segunda se centra en la prevención de los problemas de convivencia y aquí intervienen todos los elementos del contexto escolar y también los del contexto social; la tercera perspectiva asesora al profesorado en la intervención en problemas de convivencia, en determinadas situaciones y con alumnos en concreto.

